Este artículo puede servir a modo de recapitulación del apartado dedicado a las curvas en carretera.
Antes de entrar en materia, conviene subrayar que lo que se lee a continuación está dedicado casi en exclusiva a los prinicipiantes y que persigue, por encima de todo, fijar conceptos teóricos para tratar de aplicar poco a poco a la práctica, teniendo en cuenta la precariedad formativa que para la moto puede tener un medio simplemente escrito.
Para empezar y sólo por un momento, para tomar la referencia, entremos en el mundo de las motos más racing. Hace ya algunos años se solía leer en los artículos que recogían las pruebas de las deportivas más punteras del momento una expresión con una gran capacidad descriptiva:
Se decía que aquella moto era tan rápida que producía un "Efecto de cerebro lento".

Llegamos al sector 1 de color azul oscuro. Es en esta franja en la que se producía el Efecto de Cerebro lento en el ejemplo de la antigua deportiva que hemos puesto. Aquí, en este tramo, el principiante debe de hacer todo el trabajo de retención. Cerrar el acelerador, frenar y reducir las marchas que necesite, soltando con suavidad el embrague (con suavidad no quiere decir lentamente, quiere decir progresivamente, sin saltos ni brusquedades) y dejar la moto con una velocidad adecuada -según su capacidad de conducción y la de la moto-. La frenada debe ajustarse hasta el mismo momento en el que inciamos la inclinada, en el que entramos en el siguiente sector.
Paso por el sector 2, de color amarillo. Se debe de transitar simplemente con el acelerador cerrado y el motor reteniendo.
Paso por el sector 3, de color verde claro. El momento de incio de este sector coincide con el paso por el vértice o ápice de la curva, su punto más cerrado, y a partir de ese momento es cuando empezamos a abrir el acelerador.
Insisto en que esta explicación debe de tomarse como una referencia a seguir por lo general, pero que en de ninguna manera trata de inducir a un modo de conducción esquemático. A medida que crezca la capacidad de improvisación y la soltura del motorista, los márgenes serán mucho mayores. Sin embargo, cuando tengamos ya una experiencia más que aceptable, debemos conducir inconscientemente casi todas las curvas acercándonos a este modelo, de no ser así, algo no funcionará correctamente. Se podrá mantener la frenada metido dentro del segundo sector, se podrá acelerar antes de cruzar el ápice o vértice (punto verde), se podrá incluso frenar con ambos frenos indistintamente en medio del sector 2 o del 3, pero cuando conduzcamos automáticamente, nos ajustaremos a este modelo.
Para rematar y evitar alguna confusión con otras situaciones diferentes, recordamos que hemos hecho una curva tan cerrada que nos exige desacelerar, frenar y reducir dos marchas.
Autor: Tomás Pérez
Director de la Escuela de Conducción.
Dibujo: Ángel Pérez